3/17/2010

Desconfianza


La mayor parte de las personas hemos experimentado el heco de convivir con una duda constante, una inseguridad que nos persigue por un buen tiempo. Recordar la confianza tarda pero llega. A veces me pregunto de dónde provino? Por qué la he adquirido? En qué momento deje de estar cien por ciento segura? 

La desconfianza surge cuando creemos firmemente que alguien se va aprovechar de nosotros, nos va hacer daño o incluiso nos va engañar. Nos sentimos ofendidos y estamos preocupados por dudas no justificadas sobre la fidelidad y lealtad de la otra persona y usualmente buscamos en cada acto de ellos alguna prueba de intenciones hostiles y ésto, no es nada bueno.

Cuando nos ofrecen ayuda lo vemos como una crítica en el sentido de que no estamos haciendo las cosas suficientemente bien nosotros sólos y al hacer esto solemos guardar rencores y somos incapaces de olvidar los insultos o desprecios de que creemos haber sido objeto. El menor desprecio despierta una gran hostilidad y esto persiste por mucho tiempo y claro, ésto tampoco es bueno por que vivimos pendientes de las malas intenciones y a veces las personas si tiene buenas intenciones sólo les debemos de dar la oportunidad.

Es normal experimentar cierto miedo, después de todo éstas cosas pasan pero no podemos dejar que nos absorban por completo por que no obtendremos nada bueno de ello. La desconfianza la podemos superar con el tiempo y con voluntad. Debe de venir de adentro de nosotros y después viene lo demás. No hay que mirar atrás, por que siempre dolera, también es importante considerar que si vale la pena, hay que intentarlo por que el que no arriesga no gana!