A veces estamos tan enfocados en la búsqueda de tener nuestro final feliz que no aprendemos a leer las señales. Cómo decifrar aquellos que nos aman de los que no lo hacen, los que se quedarán y de los que se irán. A lo mejor nuestro final feliz simplemente no incluye a una persona, tavez eres tú, por tu cuenta recogiendo los pedazos y empezando de nuevo, liberándote y encontrándote a ti mismo para un futuro mejor. A veces los finales felices es seguir adelante o talvez es saber que después de tener el corazón roto, a través de los errores y las señales mal interpretadas, todo el dolor y la vergüenza que la esperanza de encontrar tu felicidad, nunca se rindió. Tenemos que pasar por ese camino y no necesariamente puede que sea justo o no, pero esos momentos son esenciales para que puedas saber que es lo que quieres y al encontrarlo, luchar por el.