Todo llega de la nada,
cuando las cosas pasan llegan repentinamente sin advertencia,
casi nunca llegamos a la catástrofe.
Hacemos siempre lo mejor posible, pero a veces no es suficiente.
Tratamos de hacer y andar con cuidado,
tratamos de estar a salvo e intentamos protegernos
pero no cambia nada.
Cuando sucede algo malo, sucede de repente.
Lo malo sucede de la nada, sin advertencia
y nos olvidamos que a veces,
que a veces las cosas buenas también llegan así.