La vida puede cambiar con cada aliento que tomamos. Hay momentos en la vida que llama a un cambio, una transición como las estaciones del año. Nuestra primavera fue maravillosa, pero el verano ha terminado y hemos perdido nuestro otoño. Y ahora de repente, hace frío tanto frío que todo, se esta congelando cada vez más incluso Tu y Yo. Nuestro amor se ha quedado dormido y la nieve lo ha tomado por sorpresa, pero si te duermes en la nieve no sientes cuando las cosas se terminan y dejan de ser lo que una vez fue lo mejor de tu vida. Tu fuiste una fuente de sufrimiento y quizás por eso te adoraba cada vez más, por esa estupidez eterna de perseguir a las personas que nos hacen daño y por eso un día me pare a pensar si realmente te quería sin darme cuenta que en ese preciso momento había dejado de quererte para siempre al cuestionarlo. Hay amor de verdad, del que no se habla ni se declara a los cuatro vientos, del que se nota y se demuestra pero ése no fue nuestro caso pues fuiste un hombre que daba un amor vació y egoísta que me rompería el alma en dos. Quien ama de verdad quiere en silencio con hechos y nunca con palabras, pues se las lleva el viento. Tu sabrás de lo que fuiste responsable o no en esta relación. Yo no sabía lo que era, tal vez era algo que había olvidado o algo que había perdido toda mi vida, Yo solo puedo decirte que al mismo tiempo me lleno de alegría y tristeza. Las personas estamos dispuestas a creer cualquier cosa antes que la verdad, y ésta es que tu y yo hemos llegado al fin de este amor. Recuérdame, aunque sea en un rincón y a escondidas. Adiós, Cuídate y sé feliz.