Cada vez veía más, sin embargo me importaba menos. Lentamente me consume la idea de que las cosas han cambiado, pero no, mentí al afirmar que tu podrías ser ese sentido que perdí y no entiendo porqué me sigue engañando.
Todo da vueltas en mi cabeza, mis pensamientos giran tan rápido que me mareo y al pararme, el mundo sigue dando vueltas, no para, gira y todo es ajeno a mi. Dentro de mi no logro controlarlo y la maldita angustia crece en mi; y aún así me sigue importando menos.
Estoy atrapada, ahogada en este vértigo. Ayuda, intento alejarme pero ese mal atrae mi alma. Qué tienes que haces que siga regresando a ese ciclo inestable? Y pensar que las cosas podrían ser peores de las que ya ha salido, que aún hay más lágrimas que empujar y que mañana volverá a salir el Sol y no será suficiente, estoy ciega y me sigue importando poco.